Desde la concepción a la producción, el nuevo Renault Premium responde perfectamente al más alto nivel de calidad que exige el transporte por carretera para el futuro.

Renault Trucks no se queda atrás como algunos fabricantes al situarse a la vanguardia en el campo de las cajas automáticas, incorporando en el mercado el Premium 420 DCI con caja Optidriver; ofreciendo una mejora considerable.
 


Como la mayoría de los fabricantes, selecciona para montar los cambios, los de la casa ZF, y en este modelo concretamente la 12S 2301 OD Optidriver que añade el Software informático diseñado por Renault.

La unidad cedida para la prueba ya nos es conocida, pues tuvimos la oportunidad de probar el Premium 420 CV., pero en esa ocasión estudiamos su respuesta con caja manual.
El motor: Un Renault dCi 11c de 11,1 litros de cilindrada y con el sistema de inyección Common Rail de la casa Bosch que le da una potencia de 412 CV (303 Kw) a 1.900 vueltas de motor, siendo su par máximo de 191 mkg (1.870 Nm) entre las 1.050 y 1.350 r.p.m. y montando un freno motor de la casa Wabco.
 


Ya en la anterior prueba alabamos su comodidad e insonoridad de la cabina, como las del motor por sus prestaciones brillantes en cualquier terreno, defendiéndose muy bien dentro de su par motor, y en especial dentro de las 1.200 vueltas y llevando el corte del limitador a los 91 Km/h. con las 1.450 vueltas.
 


En el sistema de frenos, se monta de disco ambos ejes (sólo son ventilados los del eje delantero), freno motor Wabco, y caja de cambio que incorpora Intarder ZF. El conjunto ofrece una potencia de frenada de 231 CV (170 Kw) y 680 CV (500 Kw), a las 2.300 r.p.m. del motor, unas cifras que enseñan la seguridad plena que nos ofrecen para mantener el vehículo en las bajadas prolongadas con una velocidad correcta y sin recurrir al freno de pie.
 


La caja automática Optidriver, óptima para todos los gustos
Su comportamiento y su análisis se puede resumir en una palabra: Casi perfecto, destacando la estudiada y acertada a la vez, programación que la respalda. Como es normal, no monta pedal de embrague y la selección de las velocidades se realiza por palanca. Si la pulsamos lateralmente programamos en automática introducimos la marcha atrás, y si lo hacemos hacia delante, en manual (secuencial). Para actuar con el Kich-down del acelerador, monta un botón en la palanca de cambio para que éste actúe.
 


El programador automático nos introduce todos los cambios dentro de su zona del par motor, y al actuar con el Kich-down sube a 200 vueltas por encima del par(1.400-1.700 r.p.m.) lo que nos permite coronar las fuertes rampas del puerto a una velocidad aceptable. Mientras que en las bajas, volvemos a sacar el pleno rendimiento de frenada, al actuar en combinación, la palanca del intarder con el freno motor, que entra a partir del segundo punto, mientras el programador selecciona la velocidad más adecuada para mantener el máximo de vueltas del motor.
 


En la pantalla que monta en el cuadro, nos indica la posición de la velocidad que en ese preciso momento llevamos. Renault ha optado por indicar sólo seis velocidades y señala el resto de marchas con una raya superior o inferior. También nos ofrece información de cuando trabaja la caja en automático, manual y “power”, (termino que define la actuación del Kich-down). En conclusión, se nos ofrece una información exacta en todo momento de la actuación de la caja de cambio.
 


Respecto al tan temido consumo, ya comentamos la austeridad de este modelo en la anterior prueba pero en esta ocasión ha dado un poco más de gasto, igualándose con el consumo del mismo camión con el motor Euro2. Aunque en conclusión, si se compara con otras marcas y dentro de la gama de potencias, no hay nada que objetar. Anotar por último, que la velocidad media ha sido algo inferior a las anteriores pruebas y tuvimos fuerte viento frontal.
 


Si observamos el cuadro adjunto, apreciamos que en la primera parte de la prueba que se realizó en automático y dentro de su zona económica, el consumo resultó más alto que en la anterior prueba; y en cambio en la segunda parte (la subida del puerto y dos repechones fuertes) y manteniendo el pedal en posición Kich-down, y coronar las subidas con plena potencia, el consumo lo bajamos con respecto a la prueba con el motor Euro3 y caja manual.

Están disponibles tres niveles de equipamiento:
La versión Alliance, que es el equipo de serie: Techo sobreelevado normal, deflectores laterales articulados, mando a distancia de las puertas, defensa y peldaños en color de cabina, aireador de techo eléctrico, cortina alrededor de la cabina y de separación, climatización manual, radio mono CD, tomas de 12 V, tablero predispuesto para televisión con toma 24 v., predisposición visera parasol, avisador acústico freno de aparcamiento

La versión Privilege que ofrece además del equipo de serie: Techo sobreelevado revestido, deflector regulable, mando a distancia de las puertas +IG, asiento de conductor gran confort, predisposición teléfono, calefacción autónoma, visera parasol, telemando radio.

La versión Excellence que ofrece además del equipo Privilege: Volante de lujo, carenados laterales, radio mono CD + Cargador 5 CD, frigorífico, faro xenón, lava faros, visera de lujo bi-tono.

Resaltamos: Su par motor, acertada programación de la caja de cambios, y actuación del freno motor e intarder.

Observamos: Ruidoso el ventilador cuando actúa en pleno rendimiento, pantalla de información algo pequeña.